56.1ª.07 FISIOLOGIA DE LA LARINGE DEL NIÑO.

 

                                

  • Función fonatoria.
  • Función respiratoria.
  • Función deglutoria.

                                  

   Si bien las funciones fundamentales de la laringe son las mismas en el niño que en el adulto, la morfología de la laringe en el niño y su crecimiento progresivo hacen que posea unas características fisiológicas propias que conviene matizar. Así por ejemplo, los mecanismos de producción de la voz en el niño, tanto hablada como cantada se realiza por el mismo mecanismo que en el adulto, pero el resultado, es decir la voz del niño, presenta unos parámetros de intensidad, frecuencia y timbre que la caracterizan.

   Consideramos de interés definir los términos lenguaje, voz, articulación y palabra, pues es importante utilizarlos correctamente sabiéndolos encajar en dos funciones, la fonación y el leguaje. 

                                                 

   -    Leguaje: en el diccionario de la lengua española encontramos dos definiciones: facultad de expresarse, o bien, conjunto sistemático de signos que permiten la comunicación. El leguaje puede ser muy diferente y cada lenguaje posee unos códigos propios, así no son los mismo en la lengua española que en la inglesa.

   Si se define como el conjunto de signos que permiten la comunicación se pueden considerar dos tipos de lenguaje el oral y el escrito.

                                       

   -    La voz: es el medio físico acústico mediante un flujo de aire por el que se produce el lenguaje oral realizado por el órgano fonatorio durante el periodo espiratorio de la respiración.

   -    Articulación: el sonido producido por la voz experimenta una serie de modificaciones mediante fenómenos anatomofisiológicos de interposición de obstáculos según la posición particular  de la lengua, los labios, los dientes y el velo del paladar que constituye la articulación.

   -    Palabra. En gramática tradicional, una palabra es cada uno de los segmentos limitados por pausas o espacios en la cadena hablada o escrita, que puede aparecer en otras posiciones, y que está dotado de una función. La palabra es al lenguaje oral lo que la escritura al lenguaje escrito.

                         

    Las alteraciones de la voz en el niño pueden deberse a:

   -    Alteraciones en la función de los órganos fonadores: laringe y resonadores.

   -    Disfunción de los centros nerviosos rectores de la fonación.

   -    Trastornos psicológicos.

   -    Deficiencias auditivas.

    Se han de diferenciar los trastornos de la voz de los defectos o trastornos en la articulación del lenguaje, éstos últimos pueden presentarse de forma aislada o asociados a trastornos de la deglución, de la audición, y retraso del lenguaje (por disfunción de los centros del lenguaje).

   Igualmente se han de diferenciar los trastornos de la voz con los trastornos del lenguaje y con el retraso en el mismo.

                                          

                                                   

    FUNCIÓN FONATORIA.

    La voz del niño tiene unas características propias debido a su anatomía, fisiología y psicología. Estas tres condiciones van variando influidas por los fenómenos de maduración y crecimiento regular del niño hasta la muda de la voz, que es el paso de la voz infantil a la voz de adulto. Características anatómicas de la función vocal en el niño.

   La inervación de la laringe es similar en el niño y en el adulto, pero la maduración que van experimentando los centros neurológicos es fundamental para el desarrollo vocal. Las áreas corticales, tanto las que rigen funciones simples de fonación como las que rigen funciones más complejas como el lenguaje, van madurando y esta maduración no es efectiva hasta los 5 meses después del nacimiento. La relativa inmadurez funcional que presentan en el momento del nacimiento va cambiando bajo el efecto de diversas estimulaciones proporcionadas por los órganos de la fonación.

    El volumen laríngeo en el recién nacido es 1/3 el tamaño de la laringe femenina. Las CV miden tan solo 4´5 a 5 mm de longitud. La laringe está en posición alta descendiendo progresivamente durante su desarrollo hasta la pubertad. Los resonadores son igualmente característicos, faringe estrecha, resonadores buco-nasales formando una angulación más cerrada que en el adulto. Estas características anatómicas hacen que la voz sea muy aguda. Además, en muchos niños la presencia de adenoides y amígdalas hipertróficas modifica el volumen de estas cavidades, produciendo un timbre nasal, o rinolalia.

   El cartílago cricoides en su borde inferior, se encuentra ubicado entre C3 y C4; el plano glótico está hacia el medio de la tercera vértebra cervical (C3). Características fisiológicas de la función vocal en el niño.

   Fisiológicamente se ha comprobado que en los prematuros hay una relación entre las características del grito y el grado de prematuridad.

   En el momento del nacimiento la frecuencia del grito oscila entre los 400 y 600 Hz. En los niños entre 5 a 9 años la frecuencia fundamental se sitúa entre 280 y 295 Hz sin haber diferencias significativas entre sexos.

   De los tres a los nueve meses, el niño juega con su aparato vocal y hacia el final de esta edad comienza a imitar y a reproducir ritmos y melodías. A los siete meses, la tesitura alcanza un poco menos de una octava, hay más riqueza en cambios tonales, se pueden producir sonidos fuertes y prolongados.

   El pequeño descenso de la laringe, que ocurre entre el nacimiento y la edad de dos años, permite una ganancia en tonos graves. El cartílago cricoides, que al nacimiento estaba a la altura de C3, a los dos años desciende a C5.

   Hacia los tres años la frecuencia fundamental se estabiliza alrededor de los 318 Hz. En esta edad el niño utiliza el grito, hace esfuerzo vocal, y su voz de niño, está muy influenciada por su temperamento; una voz débil muestra a un niño tímido y una voz fuerte muestra a un niño despierto e inquieto.

    Entre los cuatro y los seis años la extensión es inferior a una octava. El tono fundamental a los siete años desciende, situándose alrededor de los 250 – 280 Hz (Si2- Do3 de la escala musical).

    En cuanto a la voz hablada, entre los 5 y 9 años el tono fundamental se sitúa entre 280 y 295 Hz no habiendo diferencias significativas entre ambos sexos. Para llegar a esta valoración la voz se ha analizado mediante lectura, repetición y espontánea, encontrándose que la hablada espontánea es más grave que la de la lectura que es más alta.

   En el sexo masculino, entre los 9 y 15 años, se produce una agravación del tono fundamental siendo la caída más brusca entre los 14 y 15 al producirse la muda de la voz.

   En el sexo femenino la agravación es progresiva a partir de los 11-12 años que corresponden a la edad de la pubertad.

    En cuanto a la voz cantada entre los 5 y 9 años de edad no hay cambios, pero si que hay diferencia entre los niños no cantores y los cantores ya que la frecuencia de la voz es más elevada en los cantores y hay una diferencia de medio tono entre niños y niñas, teniendo las niñas el tono fundamental más elevado.

   En los niños no cantores su tono fundamental se sitúa en el do sostenido, es decir, en torno a los 270-280 Hz y comienzan el canto por una nota que no difiere de la frecuencia media de su voz hablada. Por el contrario los niños cantores por su condicionamiento y memoria musical comienzan el canto por una nota más alta observándose una concordancia relativa entre voz hablada y voz cantada en el 85% de los casos.   Hacia los 7 años la voz del niño tiene una extensión de una octava, hacia los 8 años se extiende un poco más y de los 9 a los 15 el registro aumenta medio tono a un tono de los graves hacia los agudos hasta alcanzar octava y media. Hacia 14 años se ha de comenzar a vigilar el canto que debe ser más moderado hasta la muda y alcanzada ésta se ha de parar el canto. Características psico-fisiológicas de la función vocal en el niño.

                                       

   La voz del niño posee diferentes matices interesantes:

   -    La capacidad auditiva. Para que la fonación se realice con normalidad, la audición debe de ser normal. En el aspecto cualitativo el control audiofonatorio no es frecuencial, se trata de una apreciación psico-fisológica que explica la repercusión del estado psíquico sobre las cualidades físicas y estéticas de la voz. El cerebro izquierdo rige la motricidad laríngea y el cerebro derecho ejerce un papel fundamental en la ejecución de los elementos melódicos siendo el responsable de las facultades del canto.

   -    Noción del ritmo. El valor del ritmo tiene su importancia en los sonidos desde el punto de vista de la duración.

   -    Estructura psicológica. La voz del niño cambia según su comportamiento. Así, se pueden apreciar tres tipos de actitud: el niño hiperactivo y gritón con frecuencia disfónico; el niño calmado con una voz pausada y el hiño hipotónico con una voz blanca, sorda y descimbrada.

   -    La educación y el medio. El niño tiende a imitar a su padre y a su madre. La forma de entonación y las acentuaciones se adquieren durante la primera parte de la infancia y permanecen toda la vida. Los hábitos en el habla dependen mucho del medio socio-cultural. Puede observarse en determinadas familias un tipo de voz familiar.

   -    La herencia. Ciertas características vocales se transmiten hereditariamente. Los estudios realizados en gemelos han demostrado similitud en la voz en los gemelos monocigóticos con un tono fundamental similar, un timbre idéntico y la misma melodía, variando solamente la intensidad. Características de la muda de la voz en el niño.

   La muda de la voz puede apreciarse tanto la niña como en el niño pero en este último es más importante. La importancia de los cambios anatómicos de l laringe producidos por las hormonas sexuales de tipo andrenérgico es tal que la voz se modifica profundamente al punto que la vos se considera como un carácter sexual secundario.

   Como se ha expuesto la morfología de la laringe va cambiando con el desarrollo. Las CV crecen en las tres dimensiones: longitud, anchura y grosor. En el niño su longitud pasa de medir 15 mm a medir 20 mm. Se puede apreciar una hipervascularización mostrando las CV una coloración rosácea o incluso francamente rojiza. En este periodo de muda, las CV al fonar, con frecuencia, las cuesta juntarse y pueden apreciarse movimientos musculares incoordinados lo que explica que pueda haber cambios en el tono laríngeo fundamental.

   Los cambios morfológicos de las CV se producen a la vez que el desarrollo global de la laringe cuya manifestación clínica externa puede ser la aparición de la prominencia anterior del cartílago tiroides o nuez. Al mismo tiempo la laringe baja en su posición cervical y las cavidades de resonancia se agrandan y el volumen torácico gana en volumen.

   La manifestación fisiológica del desarrollo completo de la laringe es la muda de la voz que se manifiesta en la voz normal del adulto. El cambio de voz es bastante rápido, descendiendo en una octava. Se produce un autentico cambio en el modo de vibración. De forma natural el adolescente masculino busca producir su voz durante algunos meses y en este período se producen cambios bruscos de altura mezclándose sonidos agudos infantiles y sonidos graves de adulto y poco a poco la voz se torna estable en su registro de adulto. La muda existe también en la mujer, aunque aquí es menos evidente la modificación del registro. La altura promedio baja una tercera, siendo este cambio poco perceptible, igualmente las modificaciones del timbre. El proceso evolutivo anatómico, aparece en menor grado y el aumento de la laringe se efectúa, más en el diámetro vertical. El ángulo del cartílago tiroides, es de 120 grados y la frecuencia fundamental, está alrededor de los 220 – 225 Hz. Los pliegues vocales, aumentan su longitud, de 17 a 23 milímetros, la extensión vocal, al igual que en el hombre, está alrededor de tres octavas. Algunas mujeres, conservan su voz de niñas a una edad adulta, generalmente lo hacen con el fin de obtener ganancias con el sexo opuesto, para dar la impresión de debilidad, o también por factores estéticos. En estos casos la laringe es normal, pero se sitúa en una posición alta, que facilita el tono agudo.

    En algunos casos no se produce esta evolución natural persistiendo la inestabilidad del tono fundamental denominándose a esta situación falsa muda.

   El cambio de voz puede conllevar un componente psicológico. La pubertad se acompaña de cambios hormonales que conllevan manifestaciones en la personalidad, en el psiquismo y en el comportamiento social de adolescente.

   Durante el periodo de la muda de la voz se aconseja evitar el sobreesfuerzo vocal y es conveniente no forzar a cantar a los alumnos ya que se podrían producir daños irreversibles. Son frecuentes las ronqueras y discordancias.

   Por tanto la función más característica de la laringe del niño es la fonatoria y la que experimenta mayores cambios.

                                                 

                                        

   FUNCIÓN RESPIRATORIA.

   La laringe es la zona de demarcación entre las vías aéreas superiores y las inferiores.

   El aparato respiratorio del niño también reviste particularidades anatómicas a tener en cuenta. El tórax es aplastado y el abdomen prominente. La respiración es de tipo abdominal. Los músculos son hipotónicos. Esta situación respiratoria no cambia del todo hasta aproximadamente los 7 años de edad.

   La posición alta de la laringe, con el borde libre de la epiglotis que se sitúa muy próxima del velo del paladar, hace que el modo respiratorio sea nasal casi obligatorio, hasta la edad de cuatro meses.

                                             

                                               

  FUNCIÓN DEGLUTORIA.

   La laringe del niño, al igual que la del adulto, tiene una función deglutoria realizando un desplazamiento hacia delante de la boca del esófago y un mecanismo esfinteriano de protección de las vía aéreas.

   El primer tiempo de la deglución experimenta una evolución en el niño pasando de la deglución primaria, también denominada infantil, a la deglución secundaria o del adulto, que aparece como hacia el segundo año. Las fases siguientes de la deglución son semejantes en el adulto y en el niño.

   Las alteraciones de la deglución en el recién nacido, en ausencia de malformaciones anatómicas, frecuentemente son debidas a una inmadurez de las órdenes nerviosas emitidas por el SNC.