68.06 DIAGNOSTICO.

 

                                      

   El diagnóstico correcto exige la diferenciación de roncopatía crónica benigna y SAOS, ya que no todo roncador padece un SAOS.

   La sintomatología propia de estos cuadros es el motivo de consulta  y la anamnesis, apoyada por el testimonio de los familiares, ofrece una sospecha de SOAS en general muy clara que indican la necesidad de realizar un estudio para confirmarlo mediante una exploración general y específica ORL y las pruebas complementarias expuestas en el capítulo anterior.

                                               

                                              

   Diagnostico diferencial.

   ·  Otros trastornos ventilatorios:

   -  Afecciones respiratorias que cursan con hipoventilación alveolar e insuficiencia respiratoria crónica, como la EPOC. Estas pueden coexistir con un SAOS, siendo en tal caso las repercusiones fisiopatológicas mucho más graves, especialmente en lo que se refiere a la hipertensión pulmonar, el “cor pulmonale” y la poliglobulia.

   -  Síndrome de hipoventilación alveolar central: se incluye en este apartado el síndrome de Pickwick. Se trata de pacientes obesos con un déficit del impulso ventilatorio central de etiología no aclarada. Fue descrito por Burwell en 1956 en honor al famoso personaje de la novela de Charles Dickens, que curiosamente presentaba la sintomatología de esta enfermedad; se trataba de un paciente obeso con gran somnolencia diurna, grandes ronquidos nocturnos y coloración cianótica. Posteriormente intentó sustituirse por el síndrome de obesidad-hipoventilación (SOH), descrito como  con hipoventilación diurna y buena función pulmonar.

   -  Síndrome de Ondina: caracterizado por alteraciones del control de la respiración durante la vigilia, que depende del estado de consciencia.

   -  Síndrome de solapamiento: caracterizado por la coexistencia de un SAOS y EPOC.

                             

   ·  Síndrome de aumento de resistencias de la vía aérea superior. Este cuadro patológico, tal como se expuso en el primer capítulo, es una forma intermedia entre ronquido simple y SAOS.

                               

   ·  Otras hipersomnias:

   -  La narcolepsia es un trastorno genético asociado al AG HLA-DR2, que asocia cuatro síntomas clave: somnolencia diurna con ataques irresistibles de sueño, cataplejia, parálisis de sueño y alucinaciones hipnagógicas. Puede asociarse a apnea de sueño. Sus características polisomnográficas son una corta latencia de sueño y entradas directamente en sueño fase REM.

   -  Hipersomnia idiopática: es un trastorno de base heredofamiliar que asocia una somnolencia excesiva con dificultades en el despertar. El período de despertar presenta movimientos atáxicos, titubeo y desorientación, siendo denominado borrachera de sueño.

   A parte del aumento de sueño y el despertar anómalo, no hay datos polisomnográficos objetivos que caractericen el cuadro. Los ataque de sueño no son tan irresistibles como en la narcolepsia.

   -  Mioclonias nocturnas: son movimientos de las extremidades inferiores, involuntarios y estereotipados de espasmo muscular, a veces en forma de flexión de triple retirada. Se manifiestan en fase de sueño ligero no REM y provocan numerosos despertares en el registro EEG.

   -  Síndrome de piernas inquietas: se caracteriza por una sensación de incomodidad en las piernas durante el reposo. En concreto se experimentan sensaciones de hormigueo profundas y desagradables que ocasionan una necesidad irresistible de mantener las piernas en movimiento y que interfiere el sueño. Son más frecuentes en la primera parte de la noche y durante la vigilia. Se objetiva mediante el registro electromiográfico de la musculatura de las piernas tomado en el tibial anterior.

   -  Hipersomnias recurrentes, como el síndrome de Klein-Levine. Es un trastorno del sueño raro, que presenta episodios cíclicos de ataques de sueño junto con alteraciones en la esfera psíquica y afectiva: bulimia, hipersexualidad, alucinaciones y agresividad. Estos accesos se presentan generalmente en la segunda década de la vida y disminuyen luego progresivamente en frecuencia y gravedad.

                                                       

   ·  Con otras enfermedades neuropsiquiátricas de sintomatología parecida, como el letargo, la fatiga o la falta de motivación.

   -  Depresiones endógenas bipolares: pueden presentar un sueño nocturno muy fraccionado con cortas latencias de sueño REM. Lo mismo puede ocurrir en síndromes ansioso-depresivos que asocian insomnio con somnolencia diurna.

   -  Trastornos del SNC que asocian una hipersomnia de origen central: tumores, alteraciones vasculares, enfermedades degenerativas, enfermedades neuromusculares, etc.

   -  Enfermedades endocrinas y metabólicas, como uremia, hipotiroidismo con mixedema, acromegalia y diabetes mellitus descompensada.

   -  Infecciones como la tripanosomiasis o la enfermedad de sueño, y las encefalitis virales.

                                    

   ·  Con una mala higiene del sueño: altera el ritmo circadiano vigilia-sueño y puede aparecer en trabajadores a turnos, síndrome de jet-lag, etc. En general son problemas transitorios que no llegan a crear problemas graves.