48.12 ENFERMEDADES NO INFECCIOSAS DE LA AMIGDALA PALATINA.

 
  • Hipertrofia amigdalar unilateral.
  • Quistes de retención.
  • Tonsiolitos.
  • ​Sarcoidosis.
  • ​Anginas hemáticas.
  • Enfermedades inmunológicas congénitas.
 

 

Resultado de imagen de unilateral tonsillar hypertrophy   HIPERTROFIA AMIGDALAR UNILATERAL.
   La hipertrofia amigdalar asimétrica siempre ha planteado grandes dificultades diagnósticas. Varios autores han propuesto ente tal situación la amigdalectomía diagnóstica, dada la posibilidad de que sea el asiento de una patología maligna. Estadísticamente sólo en un 5% de estos casos la amigdalectomía da un resultado de patología maligna.
   Lo más frecuente es que se trate de una patología benigna-fisiológica, pudiendo ser una asimetría sólo aparente por asimetría de los pilares anteriores, o bien de tipo constitucional.
   Existen diferentes patologías que pueden causar una hipertrofia amigdalar asimétrica:
  • Amigdalitis de repetición.
  • Amigdalitis crónica: tuberculosis, micobacterias atípicas, actinomicosis.
  • Tumores benignos en niños.
  • Linfomas: el crecimiento suele ser rápido y se acompaña de síntomas generales.
  • Carcinomas.
  • Alteraciones hematológicas.
   Hoy se admiten como indicaciones de amigdalectomía en la hipertrofia amigdalar asimétrica:
  • Cuando la hipertrofia se ha desarrollado rápidamente (seis semanas).
  • Se acompaña de síntomas sistémicos y linfadenopatias.
  • Historia de cáncer.
  • Masa cervical asociada.
  • Pérdida de peso.
  • Síntomas constitucionales.
 

    QUISTES DE RETENCION.
   Los quistes de retención aparecen como consecuencia de la obstrucción del conducto de drenaje de una cripta amigdalina. Estos quistes por regla general son asintomáticos, tratándose muchas veces de hallazgos ocasionales en el transcurso de una exploración rutinaria.
   En función de su tamaño pueden provocar sensación de cuerpo extraño a nivel de la orofaringe e incluso dificultades en la deglución, llegando en casos extremos a poder producir sensación disnéica.
   Aparecen como una masa submucosa de implantación sesil, de color amarillento y con una mucosa de recubrimiento conservada en la que es característico poder visualizar la trama vascular.
   Cuando son asintomáticos no es necesario ningún tipo de tratamiento, no obstante, pueden ser drenados o marsupializados.
 
 
   TONSIOLITOS.
   Son cálculos intraamigdalares.
   Su tamaño y consistencia es variable, desde muy pequeños al más grande informado de 14 cm. Pueden ser únicos o múltiples, blandos y friables o duros como una piedra, de color blanco amarillento y superficie granular, algo rugosa. Se localizan incluidos en una cripta amigdalina.
   Etiología.
   Están producidos por los gérmenes tipo Leptothrix buccalis, saprofito frecuente de la boca, que van formando concreciones con depósito gradual de sales inorgánicas en torno al material caseoso retenido en las criptas amigdalares.
   Histología.
   Están compuestos por concreciones de sales de calcio, hidroxiapatita cálcica, apatitia de carbonato cálcico u oxalato cálcico. Su estructura es laminar concéntrica o estriada en sentido radial.
   Clínica.
   No tienen por que dar sintomatología, descubriéndose muchas veces de forma accidental con ocasión de estudios radiográficos. En otras ocasiones existe antecedente de halitosis recurrente, molestias faríngeas inespecíficas, otalgia y sensación de cuerpo extraño faríngeo. En ocasiones se asocian amigdalitis agudas discretas de repetición.
   La faringospia descubre el tonsiolito dentro de la amígdala. Puede estar localizado profundamente y se presenta como una amígdala aumentada de tamaño con inflamación local. La palpación sugiere una masa dura.
   Cuando excepcionalmente son gigantes, el paciente puede referir una seneacion de masa en la garganta.
   Diagnóstico.
   Se puede plantear diagnóstico diferencial con: cuerpos extraños, goma sifilítico faríngeo, neoplasia maligna y apófisis estiloides elongada o ligamenteo estilohioideo osificado. Lo más fácil es confundirlo con un amigdalolito, un hueso o cartílago aislado procedente de restos embrionarios derivados de los arcos branquiales.
   Tratamiento.
   Extirpación quirúrgica que normalmente se puede hacer ambulatoriamente mediante curetaje con anestesia local. En casos de antecedentes de amigdalitis recurrentes se puede plantear la amigdalectomía.
 
 
   SARCOIDOSIS.
   Como es sabido, en el contexto de nuestra especialidad la afectación de las estructuras de cabeza y cuello en la sarcoidosis es relativamente frecuente: amígdalas, faringe y laringe.
   En un 10% de los casos de sarcoidosis está afectada la amígdala palatina sin que ello represente en un prinicipio ninguna manifestación clínica. Se forman granulomas submucosos que progresan hasta la ulceración y destrucción tisular.
   Sólo excepcionalmente se ha observa una hipertrofia amigdalar como manifestación de la misma.
 
 
   ANGINAS HEMÁTICAS.
   Las enfermedades hematológicas suelen dar manifestaciones sobre el anillo de Waldeyer al ser éste un órgano linfoide.
   Ante una amigdalitis de evolución tórpida a pesar de un tratamiento correcto, se debe descartar una alteración hematológica.
   Se diferencian dos tipos de anginas hematológicas: Angina agranulocítica y Angina  de la leucemia aguda.
 
  • Angina agranulocítica
   También conocida como agranulocitosis y angina de Schultz.
   Se produce como consecuencia de una intoxicación mediamentosa que produce neutropenia. También la pueden producir algunas infecciones.
   Sexo: más frecuente en mujeres en la proporción de 3:1.
   Edad: entre los 40-60 años.
   El cuadro es de inicio brusco, con escalofrios, postración y ardor faríngeo. Cursa con odinofagia intensa, fiebre y quebrantamiento del estado general.
   Exploración: mucositis con erosiones superficiales, incluso ulceraciones necróticas, gangrenosas y diseminadas por toda la boca y faringe con abundantes detritus y fetidez.
   Siempre hay adenopatías cervicales.
   En la analítica se aprecia leucopenia, normalmente a expensas de los polimorfonucleares neutrófilos.
   Los cultivos suelen dar como resultado la presencia de flora saprofita.
   El tratamiento consiste en suspender el agente agresor; tratamiento si procede de la enfermedad de base; antibióticos de amplio espectro y puede plantearse la corticoterapia.
  • Angina de la leucemia aguda.

   Una leucemia aguda puede debutar por una amigdalitis, que como en el caso anterior, es necrótica ulcerosa con una gran hipertrofia amigdalar, gingivitis-estomatitis y adenopatías.
   La amigdalitis es seudomembranosa con ulceraciones y muy sangrante.
   El inicio puede ser brusco o insidioso. Enseguida aparece el resto de los síntomas generales de la leucosis.
   Suele producirse en jóvenes.
   Se ha de tener siempre en cuenta que un cuadro amigdalar puede ser el debut de una enfermedad hematológica.
 
 
    ENFERMEDADES INMUNOLOGICAS CONGENITAS.
    Existen algunos estados inmunodeficitarios como la hipogammaglobulinemia de Bruton en los que el tejido del anillo de Waldeyer está mal desarrollado.
   La inflamación de las amígdalas por enfermedades granulomatosas es un proceso raro. Pero que puede producirse formando parte de la respuesta sistémica a procesos como sarcoidosis, enfermedad de Crohn, granulomatosis de Wegener, malignidad, infecciones por hongos o por el propio bacilo de Koch, el cual aventaja a los primeros con su predilección por el tejido linfoide.
   En la orofaringe pueden manifestarse una serie de enfermedades que tratamos en el  Tema 76 dedicado a la patología oral, ya que se trata de enfermedades poco frecuente, que afectan en común a la cavidad oral y a la orofaringe y que en general suelen estar asociadas a trastornos sistémicos. Tal es el caso de:
  • Síndrome de Stevens-Johnson.
  • Pénfigo y penfigoides.
  • Lupus eritematosos discoide.
  • Escleroderma.