36.1ª.08 INTERACCION ANTIGENO ANTICUERPO

  • Procesamiento de los antígenos.
  • Células presentadoras de antígeno.
  • Ensamblaje de las moléculas MHC y presentación del antígeno.
  • Unión antígeno anticuerpo.
  • Tipos de reacciones antígeno-anticuerpo.
 
   La unión de un determinado Ag en su lugar de conjunción con el Ac puede compararse con el modelo de unión llave/cerradura. La respuesta inmune más eficaz se da cuando un Ag y su Ac encajan perfectamente.
 
 
   PROCESAMIENTO DE LOS ANTIGENOS.
   En una respuesta Ag-Ac normal, los Ag ingresan al organismo como proteínas totales, pero para que un linfocito T reconozca un Ag a través de su receptor TCR hace falta que ese Ag sea digerido intracelularmente previamente hasta convertirlo en péptidos, y luego éstoshan de ser expuestos en el surco de moléculas MHC del propio haplotipo. Los péptidos son más pequeños que las proteinas y estan formados por un número menor de aminoacidos que éstas.
   Por tanto, el procesamiento de un Ag es la degradación del Ag proteico hasta péptidos y este fenómeno se realiza dentro de las APC. Las cc APC mediante endocitosis internalizan los AG para procesarlos.
   Una vez el Ag ha sido procesado se produce la presentación del Ag, que es la asociación de algunos de esos péptidos en los que ha sido fragmentado con moléculas codificadas por genes del MHC situadas en la superficie de las APC. Los péptidos se fijan en un surco de la cadena pesada de las moléculas de MHC, y son así presentados al linfocito T.
   Es un fenómeno demostrado que la restricción de las cc T por el haplotipo propio del MHC hace que los linfocitos T sólo pueden reconocer al Ag cuando viene presentado como péptidos en la membrana de una cc con MHC propio.
   El Sistema Inmune posee dos rutas diferentes de procesamiento del Ag, según que la amenaza sea un Ag endógeno intracelular o exógeno extracelular. Como ya se ha dicho, en cada caso existe una respuesta inmune diferente: actuación de cc T citolíticas  para el Ag endógeno, y producción de Ac para neutralizar el Ag exógeno.
 
   - Ruta endocítica de procesamiento.
   Los Ag exógenos son introducidos en la APC por endocitosis o fagocitosis  y sometidos a un procesamiento endocítico. Los péptidos resultantes de este proceso se unen a moléculas codificadas por el MHC de clase II. Esta es la llamada ruta endocítica de procesamiento de Ag. La unión péptido con móleucals del MHC es la señal de actuación para  a los linfocitos T coadyuvantes (TH).
   Las APC pueden capturar Ag proteicos por medio de fagocitosis, por endocitosis o incluso por ambos sistemas como es el caso de los macrófagos. Una vez dentro de la correspondiente vesícula membranosa, el Ag viaja a través de los compartimentos de la ruta endocítica, y al cabo de 1 a 3 horas, algunos de los péptidos resultantes aparecen en la membrana, en el surco de moléculas MHC de clase II. El resto es excretado por exocitosis. En cada compartimento de esta ruta existe una variedad de hidrolasas ácidas, incluyendo abundancia de proteasas: el Ag proteico se degrada, y se originan algunos péptidos de entre 13 y 18 aminoácidos, que se unirán al MHC-II. Entre las proteasas ácidas requeridas dentro del endosoma para este procesamiento está las catepsinas B, G y L. Se puede lograr el bloqueo artificial de esta ruta endocítica tratando las cc con agentes como la cloroquina que origina una subida del pH, o los inhibidores de proteasas como la leupeptina.
 
   - Ruta citosólica del procesamiento.
   Las moléculas MHC de clase I, en una situación normal se unen a péptidos derivados de moléculas propias, y en el caso de infección por un parásito intracelular (virus, ciertas bacterias, protozoos) se unen a péptidos derivados de proteínas del patógeno. En ambos casos los péptidos derivan de procesamiento citosólico de un Ag endógeno.
   Por tanto los Ag endógenos se procesan por la ruta citosólica, tras lo cual sus péptidos se unirán a moléculas de MHC de clase I de la cc enferma, que así se convierte en diana para la actuación de linfocitos T matadores. Los Ag endógenos (p. e., proteínas producidas durante el ciclo intracelular de virus) se degradan en el citoplasma de la cc enferma mediante la ruta citosólica. Parece que esta ruta es igual o muy parecida a la que existe en todas las cc sanas como mecanismo de renovación (turnover) de proteínas. El proteosoma es un gran complejo multicatalítico, formado por 28 subunidades, que degrada proteínas marcadas por la ubicuitina. Su estructura es la de un cilindro hueco a base de 4 anillos, cada uno con 7 subunidades. Se ha visto que los interferones inducen tres proteínas que sustituyen a otras tantas del proteosoma normal, de modo que este proteosoma modificado está especializado en degradar péptidos que luego van a ser encajados en el surco de moléculas MHC de clase I.