36.4ª.06 Diagnóstico de la Rinitis Alérgica

 
  • Diagnóstico de Rinitis Alérgica. 
 
   DIANGOSTICO DE LA RINITIS ALÉRGICA.
   El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Para que las pruebas complementarias diagnósticas tengan validez han de tener concordancia con una historia clínica de síntomas alérgicos, siendo en 2/3 de los casos suficiente con las pruebas cutáneas. No hay ningún signo patonogmónico de RA.
   La historia clínica y la exploración física permiten hacer un diagnóstico clínico de síndrome rinítico. El diagnóstico patogénico, que demuestra que una rinitis tiene base alérgica, se descubre mediante la fórmula leucocitaria, la citología nasal y la IgE sérica. El diagnóstico etiológico del cuadro se determina mediante las pruebas cutáneas orientadas por la clínica, el RAST y, si es necesario, las pruebas de provocación nasal. 
 
   Interrogatorio.
   Ha de ser minucioso como una auténtica encuesta policial, siendo difícil hacerlo bien, incluso en personas inteligentes. Insisteremos en recalcar la importancia que adquiere la historia clínica en el paciente con sospecha de alergia ya que con ella podemos llegar a un diagnóstico y de ella derivan las exploraciones que la corroboren o excluyan.
   En algunos casos, una clínica muy clara puede darnos por si sola el diagnóstico clínico final, en el resto de los casos va a ser sólo orientativa, pero constituyendo siempre un elemento imprescindible para realizar unas pruebas complementarias adecuadas y seguras.
   En la RA estacional el diagnóstico es bastante fácil al poder establecer la relación entre sintomatología y alérgeno causante pues la coincidencia entre la aparición de los síntomas y la época de polinización es muy sugerente. En la RA perenne es más difícil, pues el paciente relata peor la concordancia entre alérgeno y desencadenamiento de cuadro clínico. 
 
   Exploración O.R.L.
   Solo tiene un carácter orientativo, residiendo su interés en el posible descubrimiento de factores asociados: pólipos, desviaciones del septum, etc. 
 
   Hemograma.
   Constituye un dato más a tener en cuenta. De todas formas ya hemos dicho que la eosinofilia sanguínea tiene escaso valor para el diagnóstico de cualquier tipo de rinitis. 
 
   Citobacteriograma.
   Puede constituir un buen apoyo al diagnóstico por lo que se aconseja realizarlo, repitiéndolo incluso hasta tres veces si fuese necesario.