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26.1ª.02 ANATOMIA DEL VESTIBULO Y TABIQUE NASAL. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Dr. Jesús García Ruiz   

 

    Narinas y vestíbulos nasales.

    Válvula nasal.

    Tabique nasal.

    Revestimiento septal.

                                                                                                                                                  

 

    Las fosas nasales son dos cavidades longitudinales y anfractuosas, situadas en el macizo facial a los lados de la línea media, encima de la cavidad oral, debajo de la base del cráneo y por dentro de las cavidades orbitarias y maxilares superiores, estando separadas ambas por un delgado tabique o septum nasal.

   Por su parte anterior las fosas se abren al exterior por las narinas y por la parte posterior comunican con la rinofaringe o cavum a través de las coanas.   Su superficie interna es anfractuosa y se comunica con una serie de cavidades anexas que son los senos paranasales.

                                                                                                                                                    

 

   NARINAS Y VESTIBULOS NASALES.

   El orificio anterior y el vestíbulo nasal, o entrada de las fosas, no forman parte de las fosas nasales propiamente dichas de las que se diferencian fácilmente por su revestimiento interior que es epidérmico. La narina es también conocida por otros términos como ventana nasal y válvula nasal externa.

   Los vestíbulos nasales son dos pequeñas cavidades, ligeramente dilatadas, que forman un pequeño conducto aplanado transversalmente.

   Sus dimensiones promedio son: 25 mm de longitud, 16-18 mm. de anchura y 14-16 mm. de altura.

   Su pared interna corresponde al tabique y la externa al ala de la nariz. La zona más eterna presenta un revestimiento de tipo cutáneo continuación del externo a la nariz y presenta a continuación, hacia el interior, una zona de transición de uno o dos cm. transformándose en mucosa

   La cavidad de los vestíbulos de la nariz se prolonga hacia arriba en el lóbulo, en forma de una excavación o fondo de saco denominado ventrículo del lóbulo de la nariz o cul de sac. Este ventrículo se ubica en el territorio intercartilaginoso, entre el cartílago lateral superior y el lateral inferior. El margen caudal del cartílago lateral superior se dispone caudalmente respecto al extremo craneal del lateral inferior. Entre ambas estructuras se dispone tejido conectivo que constituye el cul de sac. Es más grande y profundo en las narices largas y aguileñas. Es inaccesible a la vista por lo que hay que examinarlo con un espejo o con un endoscopio.

 

   Por arriba cada vestíbulo comunica con la fosa nasal correspondiente a través de una abertura muy estrecha en forma de hendidura dirigida de delante atrás: válvula nasal.

   Cada narina se abre hacia el exterior por una abertura ovalada o ventana nasal, con la extremidad mayor dirigida hacia atrás, midiendo unos 20 x 8 mm. Las dos ventanas nasales están separadas por el subtabique o columela que es la porción del tabique correspondiente a los vestíbulos.

   El armazón de los vestíbulos está formado por el cartílago del ala de la nariz que mantiene la cavidad abierta impidiendo que se colapse con la inspiración. Este cartílago se encuentra íntimamente revestido por piel muy adherida. Esta piel tiene numerosas glándulas sebáceas y da implantación a unos pelos largos y duros denominados vibrisas. Su patología es muy similar a la de la piel del labio.

    Cottle definió unas estructuras que creaban resistencia al paso del aire en el vestíbulo nasal y que denominó gráficamente como bafles respiratorios. En el vestíbulo, en la zona del comete inferior, existe un receso denominado gráficamente como ventrículo, su función reside en crear resistencias a la espiración, de la misma forma que el cul de sac las crea en la inspiración. Estos blafles o resistencias al paso del aire estarían constituidos por los extremos libres posteriores de la crura medial, el cul de sac, los ventrículos, los márgenes inferiores de los cartílagos superiores o ángulo valvular de Mink y las crestas piriformes óseas.

                                                                                                                                                  

  VALVULA NASAL.

   Al ir adquiriéndose un mejor conocimiento de la fisiología respiratoria ha ido cambiando el concepto de válvula nasal y así del primitivo concepto de válvula descrito por la escuela de Cottle como ángulo, se ha pasado una noción de área o superficie.   La válvula se corresponde con el territorio denominado como área II de Cottle u ostium introitus, básicamente integrado por las estructuras que se hallan en un plano que cortara la pirámide nasal, siguiendo el margen caudal del cartílago lateral superior. Está constituida por la región delimitada medialmente por el septo nasal, lateralmente por la zona de confluencia entre el cartílago lateral superior y el lateral inferior y por el tejido fibroadiposo que discurre entre ambas estructuras cartilaginosas en su vertiente más lateral, hasta alcanzar el nivel de la apertura piriforme ósea. A esta zona de morfología triangular, de base medial y vértice lateral, se la conoce como triangulo vacío lateral de la pirámide nasal. Este último territorio carece de elementos formes osteocartilaginosos en su seno que le otorguen mayor rigidez y por ello se constituye en una zona de gran importancia en la fisiología respiratoria nasal. Representa el punto de elección de colapso de la pared lateral nasal en la inspiración forzada. Inferiormente el área valvular comprende igualmente parte del suelo óseo de la fosa piriforme, cresta piriforme y espacio septal óseo y cartilaginoso.

   La región valvular o volumen valvular en su concepción más amplia se puede considerar constituida por un componente dinámico y otro estático. La zona dinámica está integrada por el segmento caudal de los cartílagos laterales inferiores y el triángulo vacío de la pared lateral.

                                                                                                                                                  

 

  TABIQUE NASAL.

  Está constituido por un esqueleto ósteo-cartilaginoso y un revestimiento interno conjuntivo-mucoso-cutáneo. El esqueleto óseo consta de tres elementos: la lámina perpendicular del etmoides, el vomer y el hueso premaxilar. El cartilaginoso está formado por el cartílago cuadrangular y la columela. La parte posterior el tabique ósteo-cartilaginoso no interviene en el sostén de la pirámide y quirúrgicamente puede ser resecado. El tabique membranoso anterior está formado por un tejido que une las cruras mediales con el borde caudal del cartílago cuadrangular y la espina nasal y es únicamente cartilaginoso, cualquier fallo en el mismo repercute en la morfología de la pirámide nasal si bien puede ser repuesto quirúrgicamente.

   En la cirugía de la pirámide nasal, el septum tiene una importancia primordial desde el punto de vista funcional, ya que es una de las principales causas de insuficiencia respiratoria nasal y desde el punto de vista estético pues es el soporte fundamental del esqueleto cartilaginoso nasal y en buena parte del aspecto y tamaño de la nariz.

                                                                                                                                                  

   Lámina perpendicular del etmoides.

   Es una delgada lámina ósea, muy frágil y de forma pentagonal. Se pueden considerar en ella:

   -   Un borde superior o craneal, es horizontal y se halla en relación con, de delante atrás, los huesos propios, la espina del frontal, la apófisis crista galli y forma cuerpo con la lámina cribosa del etmoides.

   -   Un borde posterior, vertical, se articula con la cresta esfenoidal anterior.

   -   Un borde ántero-superior, oblicuo hacia abajo y hacia delante, que se articula por arriba con la arista posterior de la espina nasal del frontal y a continuación más abajo con la sutura media de los huesos propios pero sin llegar hasta el borde inferior de los mismos.

   -   Un borde ántero-inferior, es oblicuo hacía abajo y hacia atrás, más grueso que el resto de la lámina y está sólidamente unido al cartílago septal.

    -   Un borde póstero-inferior, que se dirige oblicuamente hacia abajo y hacia delante. Se articula con el comer.    Las dos caras de la lámina del etmoides están cruzadas por surcos verticales que corresponden a filetes nerviosos olfatorios.

                                                                                                                                                  

   El vómer.

  Hueso laminar pero a la vez sólido. Situado en la parte posterior-inferior del tabique, interpuesto a forma de cuña entre la lámina perpendicular del etmoides, el cartílago septal y la bóveda palatina.   Se pueden considerar en él:

   -   Un borde superior o craneal. De dirección ligeramente oblicua hacia abajo y hacia atrás, corto. Se divide en dos pequeñas láminas que se separan hacia fuera que se denominan alas del vomer., éstas se apoyan ambas sobre la cara inferior del cuerpo del esfenoides denominada rostrum esfenoidal. Entre ambas alas discurre un desfiladero medio en el que se articula la cresta esfenoidal inferior del cuerpo del esfenoides. Esta cresta es particularmente prominente en su parte anterior formando lo que se denomina el rostrum del vomer.   El vomer y el cuerpo del esfenoides forman tres canales esfeno-vomerianos: uno medio a nivel de la cresta esfenoidal inferior y dos laterales.

   -   Un borde posterior de dirección oblicua hacia abajo y hacia delante, es liso delgado y cortante, está libre de articulación y separa ambas coanas entre sí.

   -   Un borde inferior, horizontal. Se fija sólidamente a la cresta nasal. La cresta nasal está formada por el surco que forma la unión media de los dos paladares óseos. Recordar que el paladar óseo en su parte posterior está formado por las láminas horizontales de los huesos palatinos y por delante por las apófisis palatinas de los maxilares superiores.

   -   Un borde antero-inferior, es de dirección oblicua hacia abajo y hacia delante. Forma una hendidura que recibe por atrás y por arriba la lámina perpendicular del etmoides y por adelante y por abajo el cartílago septal. En el fondo de la hendidura presenta un surco para alojar el nervio nasopalatino.

   -   Su extremidad anterior tiene relaciones más complejas.   En unos casos la cresta nasal asciende mucho formando una lámina denominada cresta incisiva. Su borde posterior es cóncavo y se articula con el extremo anterior del vomer.   En otros casos entre el extremo anterior del vomer y el borde posterior de la espina nasal se interpone un pequeño hueso rectangular denominado hueso subvomeriano.   De una forma u otra forma el boque incisivo en el que finaliza el suelo de las fosas nasales.

                                                                                                                                                  

   Hueso premaxilar.

   También denomino intermaxilar o incisivo. Se halla ubicado por delante de la bóveda palatina, emite unas prolongaciones laterales muy evidentes que se denominan alas de la premaxila y que, prácticamente sin solución de continuidad, se prolongan en dirección ventral hacia la espina nasal anterior.

   Entre el maxilar y el hueso premaxilar está el conducto incisivo que contiene el paquete vasculonervioso nasopalatino.

 

   Cartílago cuadrangular o septal.

   Es una lámina condral cuadrilátera. Es el elemento más grueso del tabique, siendo más grueso posteriormente 4 mm, que anteriormente, 2 mm.   Se pueden considerar en él:

   -   Un borde póstero-superior, de dirección oblicua hacia abajo y hacia atrás, que está unido a la lámina perpendicular del etmoides muy solidamente por una auténtica continuación osteocartilaginosa.

   -   Un borde ántero-superior. Es de dirección oblicua hacia abajo y hacia delante y comprende tres segmentos.

   Un segmento superior, corto, de algunos milímetros, que se fija al extremo inferior de la unión media de los huesos propios.

   Un segmento medio, mas largo, que está íntimamente unido a los cartílagos triangulares y constituye la parte media de la arista del dorso nasal.

   Un segmento inferior, o segmento libre, que se corresponde con la aponeurosis nasal que une los cartílagos triangulares a los domos alares.

   -   Un borde antero-inferior o caudal, de dirección oblicua hacia abajo y hacia atrás. Va del lóbulo nasal a la espina nasal anterior. Por arriba y por adelante está unido al borde superior de la crus medialis mediante un tejido fibroso laxo. En su parte media se encastra entre las dos crus medialis. En su parte baja está libre y directamente subcutáneo. Suele presentar una moderada convexidad anterior, la magnitud de la misma es variable y condiciona la mayor o menor proyección de la columela. Es un borde libre.

   -   Un ángulo antero-inferior, formado por una prolongación más o menos acusada, en dirección al esfenoides, a modo de punta de lanza, entre el vomer y la lámina perpendicular del etmoides y que también se conoce como proceso esfenoidal que suele hacer un pequeño relieve formado una especie de tubérculo.

   -   Un borde póstero-inferior o pie septal, que es oblicuo hacia abajo y hacia delante.   Por detrás está unido sólidamente al borde superior del vómer al que queda fijo entre los dos labios de la hendidura que presenta este borde vomeriano. La extremidad más posterior de este borde hace una prolongación a veces muy caudal.

Por delante se apoya en la cresta del macizo incisivo, sobre una especie de hendidura, pero la articulación en este punto es menos sólida que la que realiza con el vómer. Esta unión está conformada como una autentica articulación o complejo articular, a expensas del periostio y pericondrio de ambas estructuras óseas y cartilaginosas implicadas. Se describen fibras de tejido conectivo que se disponen de forma muy característica, fibras directas que discurren del periostio al pericondrio homolateral, fibras propias que circundan ambas estructuras, es decir, que se disponen del pericondrio y del periostio de un lado al contralateral y, por último, las fibras cruzadas que discurren del pericondrio de un lado al periostio contralateral. En consecuencia, el espacio septal condral y las alas de la premaxila se hallan inmersas en un entramado de tejido conectivo, que sigue todas las direcciones del espacio. Entre ambas estructuras no es infrecuente hallar tejido adiposo a modo de almohadillado, lo que permite cierta movilidad y plasticidad a este complejo articular.

   -   Angulo septal antero-superior. También se conoce simplemente como ángulo septal. Está situado en el extremo más ventral, siendo la zona que se halla en más intima relación con las estructuras de la punta nasal. Dicho ángulo se presenta en la unión del borde caudal y del borde ventral del septo. En el ángulo septal anterosuperior se han descrito unas fibras conectivas que unen ambas cruras laterales entre sí. Ambas cúpulas descansan sobre el septo nasal a modo de alforjas, constituyendo un mecanismo de considerable importancia en el soporte de la punta nasal.    La zona fértil de cartílago septal se sitúa a nivel del borde posteroinferior y en su prolongación caudal. Es el lugar donde con más frecuencia se producen malformaciones septales.

                                                                                                                                                 

   Cartílagos accesorios o de Jacobson.

   También conocidos como paraseptales. Son inconstantes y están constituidos por dos pequeñas láminas cartilaginosas, estrechas, situadas a los lados del cartílago septal, una a lo largo del borde póstero-inferior y la otra por detrás de la espina nasal anterior. Durante el crecimiento se suelen osificar dando lugar a impactaciones o deformidades posteriores.

                                                                                                                                                           

    Columela.

   Es la estructura que discurre desde la punta nasal hasta el labio superior, en la zona que se denomina philtrum y que separa ambas fosas nasales entre si.

   La columela está formada por las cruras mediales y el tejido blando situado entre ellas. Representa el límite medial del vestíbulo nasal. En una nariz estéticamente correcta, en el contexto del leptorrino, la visión de perfil de la misma, permite apreciar una suave incurvación de la columela, rebasando caudalmente el nivel del margen alar. Posteriormente se halla el septo cartilaginoso, entre ambas estructuras se dispone el septo membranoso, constituido por tejido conectivo laxo subcutáneo adosado a la piel vestibular. El septo membranoso otorga movilidad a la columela y al lóbulo en general respecto al septo nasal.

   La disposición peculiar en la base nasal, es decir, de las porciones más posteroinferiores de las cruras mediales formando un relieve o ensanchamiento de la base de la columela, se comporta como una barrera al paso del aire inspiratorio.

 

   Zonas de transición.

   Se trata de territorios de contenido fibroconectivo que se ubican entre el plano condral y la piel y que son de gran interés de cara a la cirugía nasal:

   -   Triangulo de la punta de la columela. Presenta un vértice posterior y se halla delimitado por los cartílagos alares inferiores y el ángulo septal anterosuperior en su región más posterior y por el plano dérmico ventralmente.

   -   Triángulo de la base de la columela. Nace de la especial conformación de la región posterior y caudal de la crura medial. Se trata de un triángulo de vértice anterior, limitado por el plano preespinal posteriormente y por ambas cruras mediales lateralmente.

   -   Triangulo blando. Según denominación y descripción de Converse, presenta un vértice posterior. Consiste en la oposición de piel vestibular endonasal a piel externa de la pirámide nasal, en proximidad a la ventana nasal. Se halla limitado por la narina centralmente y posteriormente por la confluencia de la curra lateral lateralmente y la crura intermedia, medialmente.

   -   Territorio del ala nasal. Esta formado a expensas de tejido fibromuscular, de sección triangular y de base lateral.

                                                                                                                                                 

    Tubérculos septales.

   En el tejido blando que recubre el espacio septal se han descrito estas formaciones conformadas por un tejido eréctil similar al de los cornetes, producido por un engrosamiento del corion.

   El tubérculo septal anterior se ubica frente al cornete inferior y al medio, o más bien frente a la cabeza del cornete medio, forma un rodete alargado, horizontal, en vecindad al paso de la corriente aérea principal. Actúa como una válvula septal, es decir modifica la resistencia al paso del aire según el grado de congestión. Se ha descrito otro tubérculo posterior de similar morfología, ubicado a nivel del arco coanal y que, en determinadas ocasiones, nos permite apreciar por rinoscopia posterior un septo posterior muy engrosado en imagen de lente de vidrio.

                                                                                                                                                 

  

   REVESTIMIENTO SEPTAL.

   Está formado por dos planos bien diferenciados:

-   Un plano profundo formado por el periostio o pericondrio del hueso y cartílago respectivamente. Forman una lámina fácilmente desplegable del plano profundo.

-   Un plano superficial, mucoso, adherido al plano profundo.

                                                                                                                                               

   En el interior de este revestimiento acabamos de describir el tubérculo septal.

   El órgano de Jacobson es un vestigio de este órgano muy desarrollado en algunos mamíferos. En el hombre está reducido a un pequeño canal constituido por un divertículo mucoso situado a cada lado del tabique. El divertículo termina en fondo de saco teniendo una longitud aproximada de 1 cm. Siendo su dirección oblicua hacia arriba y hacia atrás. A veces se acompaña de la lámina cartilaginosa de Jacobson o cartílago accesorio.

 

   Áreas de Cottle.

   Cottle dividió el espacio septal en cinco zonas, con la finalidad de poder sistematizar mejor la descripción de las dismorfias septales y que son:

    Área I. Comprende la región del vestíbulo nasal, desde el espacio valvular hasta el nivel de la ventana nasal.

    Área II. Corresponde al área valvular, tal y como Cottle la había descrito inicialmente, sucintamente es un área definida por un plano perpendicular al margen caudal del cartílago superior.

    Área III. Comprende el segmento que discurre entre el área valvular propuesta por Cottle y el territorio definido por la aparición de la cabeza de los cornetes. Se conoce también como ático nasal. Dibuja en el espacio una zona triangular de vértice inferior y base craneal.

    Área IV. Este territorio se sitúa entre la cabeza y la cola de los cornetes, por lo que se denomina área turbinal.

    Área V. Consiste en el área más posterior. Se circunscribe al espacio entre la cola de los cornetes, el arco septal, la coana y el cavum.

 

 

 

   

 

 

 

 

Actualizado ( Martes, 10 de Febrero de 2009 09:17 )